Isla Farallón, Panamá: historia, leyendas y cómo visitar la isla

Isla Farallón es uno de los paisajes más reconocibles de la Riviera Pacífica de Panamá. Vista desde las playas de Farallón y Playa Blanca, esa roca volcánica oscura con una cruz en la cima parece pequeña y tranquila. Su historia es todo lo contrario. En esta guía te contamos lo que está documentado, lo que es solo leyenda y cómo llegar a la isla en un paseo privado desde Vista Mar Marina, en San Carlos.

¿Dónde está Isla Farallón?

Isla Farallón, también llamada Isla Farallón del Chirú, es un promontorio de roca volcánica en el océano Pacífico, frente a la provincia de Coclé, a unos 1.4 km de la playa de Farallón, en la zona de Río Hato. La isla no tiene habitantes. En su punto más alto hay una gran cruz, y una torre sobre la roca sirve desde hace años de referencia visual para pilotos y embarcaciones.

La isla está atravesada por cuevas. Desde la bahía del oeste, un pasadizo natural de unos 30 metros cruza la roca hasta la cara este, iluminado casi por completo con luz natural. La isla ya aparece en mapas del siglo XIX: la cartografía de la Confederación Granadina de 1862 la menciona.

Río Hato: de base aérea de guerra a aeropuerto internacional

Para entender Farallón hay que mirar la tierra que tiene detrás. En los años treinta, el Ejército de Estados Unidos empezó a usar las llanuras de Río Hato como zona de entrenamiento y tiro, y durante la Segunda Guerra Mundial la base formó parte de la defensa aérea del Canal de Panamá, con cazas y bombarderos que rotaban por allí. El aeródromo pasó a manos de Panamá en 1948.

En los años ochenta, Río Hato se convirtió en la base más grande de las Fuerzas de Defensa de Panamá bajo el general Manuel Antonio Noriega, con compañías de élite como la de infantería “Macho de Monte”. Noriega tenía además una gran casa de playa en Farallón, frente a la isla.

20 de diciembre de 1989: la invasión empieza en Río Hato

Cuando Estados Unidos invadió Panamá en la operación Causa Justa, Río Hato fue uno de los primeros objetivos. En la madrugada del 20 de diciembre de 1989, más de 800 Rangers del Ejército estadounidense saltaron en paracaídas sobre el aeródromo. Sus objetivos eran el cuartel, la pista y la casa de playa de Noriega. Fue también la primera vez que se usó en combate el avión furtivo F-117. Tras unas cinco horas de combate tomaron la base; murieron decenas de soldados panameños y cuatro Rangers.

Noriega se entregó el 3 de enero de 1990 y fue trasladado a Estados Unidos para ser juzgado. Hoy la antigua base es el Aeropuerto Internacional Scarlett Martínez, que recibe vuelos para los hoteles de playa de la Riviera.

Las leyendas de Isla Farallón

Pocos lugares de Panamá han acumulado tantas historias. Las cuentan quienes viven frente a la isla. Ninguna está comprobada, y hay que leerlas como leyendas locales:

  • Que Noriega escondió sus tesoros en las cuevas de la isla.
  • Que en las cuevas se guardaron explosivos durante los años ochenta.
  • Que la roca antes estaba unida a tierra firme y que el paso de tierra se voló para aislarla.
  • Que bajo la torre de la isla están enterrados los restos de Hugo Spadafora.

El caso Spadafora: el crimen documentado detrás de la leyenda

La última leyenda está ligada a un crimen real y bien documentado. En septiembre de 1985, el médico y exguerrillero Hugo Spadafora, crítico abierto de Noriega, fue detenido en Chiriquí por miembros de las Fuerzas de Defensa. Su cuerpo decapitado, con señales de tortura, apareció al otro lado de la frontera, en Costa Rica. Su cabeza nunca fue encontrada.

El asesinato provocó protestas masivas, contribuyó a la renuncia del presidente Nicolás Ardito Barletta y aumentó la presión internacional contra el régimen. En 1993, un tribunal panameño condenó a Noriega en ausencia como autor intelectual del crimen. Dónde terminó la cabeza de Spadafora sigue sin saberse, y esa pregunta abierta es la razón por la que la historia de Farallón ha sobrevivido durante décadas. No hay ninguna prueba de que esté en la isla.

Visitar Isla Farallón hoy

Hoy Farallón es un lugar para nadar, hacer snorkel y disfrutar la costa. Las aves marinas pescan alrededor de la roca, los peces saltan en la superficie y la vista hacia las playas de Río Hato y Playa Blanca es de las mejores de la Riviera. La roca es filosa, así que conviene llevar zapatos de agua, y las condiciones cambian con la marea y el oleaje.

Majo Fishing Lodge ofrece un paseo privado de 6 horas a Isla Farallón a bordo del Hatteras 40 “Makaira” o del Stamas 39 “Majo V”, con música, parrillada a bordo, equipo de snorkel y la opción de sumar pesca ligera en el camino. Si prefieres algo más corto, el paseo al atardecer de 2 horas recorre la costa de San Carlos hacia Isla Farallón con la última luz del día.

Todas las salidas son exclusivamente desde Vista Mar Marina, San Carlos. Para consultar fechas, escríbenos por WhatsApp +507 6306-0690.

Fuentes

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